¡Nos fuimos de travesía! Arrancamos con los motores ronroneando y la promesa de un fin de semana diferente, dejando atrás el asfalto para sumergirnos de lleno en los caminos vecinales y los trillos serpenteantes que conectan Pando con Tapia y Míguez con dirección a Aguas Blancas en Lavalleja. Cada kilómetro adentro se sentía como un suspiro de libertad, con el campo uruguayo abriéndose a nuestro paso y esa hermosa complicidad que solo se genera cuando un grupo de apasionados por los Land Rover decide cambiar la rutina por la aventura.
El terreno nos tenía preparado su propio recibimiento: huellas profundas, trepadas exigentes y tramos con bastante barro donde las nobles máquinas demostraron de qué están hechas. Ver a los clásicos Series cortar el agua en los vadeos y morder el terreno con esa elegancia rústica y eterna fue, sin dudas, uno de los grandes espectáculos de la jornada. Lejos de ser un obstáculo, cada sector complicado se convirtió en la excusa perfecta para bajar la ventanilla, alentarse entre compañeros y disfrutar del puro placer de manejar lo que amamos por donde pocos se animan.
A medida que el sol empezaba a bajar, la ruta nos fue regalando las postales típicas de Lavalleja hasta que llegamos al Camping de Aguas Blancas. El armado del campamento se transformó en una fiesta de risas, abrazos y anécdotas de manejo mientras levantábamos las carpas bajo un cielo que prometía una noche inolvidable. Y ahí, alrededor del fuego, con el aroma inconfundible de una buena comida de olla humeante ganándole al fresco de la noche, la travesía alcanzó su mejor momento: el reencuentro con socios, amigos y familia, compartiendo historias, proyectos de futuros caminos y esa charla interminable.
El domingo nos encontró con la energía renovada, repasando cada momento del día anterior, recalculando rutas y disfrutando de un entorno natural inigualable antes de emprender el regreso. Fue una de esas salidas que reafirman por qué hacemos esto: camaradería genuina, fierros fieles y la alegría intacta de habernos regalado un fin de semana a puro pulso Land Rover.









