El sábado 11 de abril amaneció con esa magia tan particular que solo el otoño regala en Uruguay. El aire fresco y limpio marcó el inicio de una jornada inolvidable para la gran familia de entusiastas de los Land Rover, que se congregaron con la energía a flor de piel para vivir una nueva aventura off-road. El destino elegido fue la cautivadora zona de Santa Rosa, en el corazón del departamento de Canelones, un escenario perfecto donde los motores rugieron con entusiasmo y la camaradería se sintió desde el primer kilómetro.

La travesía desafió a la caravana a través de un entramado vibrante de trillos escondidos, sinuosos caminos vecinales y viejas servidumbres de paso que pusieron a prueba la nobleza y la potencia clásica de cada vehículo. Entre paisajes rurales dorados por la estación, surcos de tierra, y la complicidad de socios, amigos y familiares, cada obstáculo superado se transformó en una excusa perfecta para la sonrisa, la complicidad y el aplauso. La mística de la marca británica volvió a unir pasiones en un recorrido donde grandes y chicos disfrutaron por igual del placer de explorar rincones únicos de nuestro paisaje.

Para coronar un día redondo, la caravana emprendió el tramo final hasta detenerse a tiro de piedra del departamento de Florida, justo en la pintoresca orilla del río Santa Lucía. Allí, con el atardecer asomándose y el agua corriendo mansamente, se encendió el fuego para dar vida al tradicional asado. Entre risas, anécdotas del camino, buena comida y el calor de la amistad, cerramos una salida que quedará grabada en el recuerdo de todos.