¡Volvimos a Cerro Místico y la experiencia superó todas las expectativas! El fin de semana pasado (del 13 al 14 de setiembre), las sierras del departamento de Lavalleja volvieron a latir al ritmo de nuestro grupo, convirtiéndose en el escenario perfecto para una escapada inolvidable. Entre ascensos desafiantes y la camaradería que nos caracteriza, socios y familiares nos reunimos para recorrer esos senderos que ya forman parte de nuestra historia y de nuestra identidad.
El punto de encuentro no fue casualidad. Queremos agradecer especialmente a nuestro querido socio Matías Perdomo por abrirnos las puertas de su casa con esa calidez y esa energía inconfundible que impregna cada rincón del lugar. Bajo su cálida hospitalidad, la jornada fluyó entre risas, anécdotas compartidas y charlas al aire libre que se extendieron sin prisa.
Con la tarde avanzando y el sol comenzando a descender en el horizonte para teñir el paisaje de tonos dorados, decidimos ponernos en marcha y explorar los rincones más profundos de Cerro Místico. Fue una travesía vibrante recorriendo los clásicos caminos serranos, donde cada paso nos adentraba más en la naturaleza virgen. Con el espíritu aventurero a flor de piel, fuimos cruzando antiguas porteras de madera, sorteando caminos de piedra y tierra firme, hasta adentrarnos en trillos casi invisibles que se abren paso tímidamente entre la inmensidad de la pradera.
Por supuesto, semejante travesía merecía un broche de oro a la altura de las circunstancias. Al caer la tarde, el aroma inconfundible de un tradicional asado a la estaca comenzó a conquistar el aire serrano. Fue el momento culminante del reencuentro, donde todos nos congregamos alrededor del fuego para disfrutar de la buena mesa, brindar por los próximos destinos y celebrar el orgullo de pertenecer a esta gran comunidad.
Para que revivas los mejores momentos o te contagies de esta energía si no pudiste acompañarnos, dejamos algunas postales imperdibles de los paisajes majestuosos que nos regalaron las sierras.















